martes, mayo 26, 2015

te fuiste con el invierno

metidos en la habitación
algo tendríamos que hacer
a salvo de la tempestad...

refugiados en un colchón,
si no paraba de llover...
rugías más que el vendaval...

y te escondías siempre que salía el sol,
te ibas de mi lado sin decir adiós,
(decir adiós, decir adiós,
decir adiós...)

te fuiste con el invierno,
no sé qué tenías de especial...
sólo sé que te recuerdo
siempre que amenaza el temporal

nunca encontraste la calma, 
cuando te hicieron llorar
hubo lluvias torrenciales...

te he buscado en otras camas,
rodando de bar en bar...
temporada de huracanes...

el viento tapó el hilo de tu voz
o quizá te marchaste sin decir adiós,
(decir adiós, decir adiós,
decir adiós...)

te fuiste con el invierno,
no sé qué tenías de especial...
sólo sé que te recuerdo
siempre que amenaza el temporal

te fuiste con el invierno,
no sé qué tenías de especial...







la conocí en esos meses de casi invierno en que las tardes sólo invitaban a quedarse en casa, dejándose querer para ver la lluvia desde la ventana. 

además hacía frío... bastante más de lo normal en esa época del año...

pero los meses pasaron y pasó el frío, y la lluvia, y dejaste de venir a casa buscando refugio... pensé que igual habías conocido a otra persona, pero una tarde de jueves apareciste en mi puerta. fuera amenazaba tormenta y los cables se movían como intentando entrar también para resguardarse. al principio perdimos la señal de la televisión , luego la luz se fue y se acabó la batería de tu móvil...

al día siguiente amaneció despejado, como si nada hubiera pasado. pero tú ya no estabas y allí me quedé solo pensando, con mi café y mi ventana abierta. 
y pensé en isobaras, en las estaciones, y hasta en la época de las cosechas. 

pensé en las lluvias ligeras que a veces refrescan y a veces ensucian los coches

en las tormentas y en los temporales

en los huracanes que arrasan todo, y cuando se van (si sobrevives) te quedas pensando cómo ha podido cambiar todo en un momento

nunca
nunca hasta entonces
me había parecido tan interesante el pronóstico del tiempo...

"se esperan fuertes vientos, se recogerán cientos de litros de agua por metro cuadrado, tormentas eléctricas, probabilidad de granizo..."

música para mis oídos...

-o duermo y dejo la puerta
de mi habitación abierta
por si acaso se te ocurre regresar...
más raro fue aquel verano
que no paró de nevar...-



domingo, mayo 24, 2015

biodramina

antes de abrir fuego eras presa fácil...
tranquila, que no muerdo.... (en los preliminares),
y luego ya veremos
de que somos capaces...

yo no lo esperaba, y es como suceden estas cosas,
ella se encontraba como a mi me gustan las mujeres,
desarmada y peligrosa...

me agarré a sus curvas buscando biodramina,
pasó por mi lado y me arrancó las pegatinas 
de la piel,
busco a alguien
que si roza la locura hoy me haga una señal,
y si llega hasta la luna, que me mande una postal...
si pierdo esta partida
no quedarán más vidas que arriesgar...

desde que te fuiste eres como un trozo de metal
en un microondas, guardo todo el calor residual
de tus abrazos...
sólo pedazos...

me agarré a sus curvas buscando biodramina
pasó por mi lado y me arrancó las pegatinas 
de la piel,
busco a alguien
que si roza la locura hoy me haga una señal,
y si llega hasta la luna, que me mande una postal...
perdimos la partida,
ya no quedan más vidas que arriesgar...





a veces las cosas no son lo que parecen... ella estaba allí, sola, con su media sonrisa tímida de colegio de pago, quién iba a decir que escondías un incendio debajo de la mesa...

y no está basada en hechos reales... pero algún día me pasará. seguro, seguro, seguro 

por si acaso, ya he comprado biodramina (dos cajas)

martes, abril 01, 2014

sólo por necesidad

La primera vez no llegué a la cita,
parece que soy nuevo en la ciudad,
dicen que no soy lo que necesitas...
te dicen la verdad...

Pensé que yo era lo último en tu lista,
pero me diste otra oportunidad,
volví a creerme todas tus mentiras
dejándome atrapar
por ti...
dejándome atrapar...

Volví,
las luces ya se habían apagado,
volví,
Las camareras ya se habían largado,
y yo allí...
volviendo a tropezar con mi pasado, 
(volví...)

La crisis de los viernes por la noche
hizo que me volvieras a llamar,
los mismos gatos con los mismos nombres...
te sabes el final...

Cambiando las posturas en el coche,
queriendo sólo por necesidad,
volví a olvidarme todos mis errores
dejándome atrapar
por ti...
dejándome atrapar...

Volví,
las luces ya se habían apagado,
volví,
Las camareras ya se habían largado,
y yo allí...
volviendo a tropezar con mi pasado, 
(volví...)






llevamos toda la semana buscando un plan b... pero ya es viernes por la noche y al final hacemos lo fácil, el mensaje llega a tiempo y cumple su función.
 
y entonces, tú y yo, los que hace unos días nos jurábamos que "nunca máis", volvemos a caer.

 aunque ya hayamos demostrado que no valemos para estar juntos. porque eso no quiere decir que no exista aún algo. seguramente, con el tiempo, todo esto desaparecerá. pero hoy no. hoy estamos demasiado presentes y las ganas pueden más que las fases de negación, porque sabemos que ninguno nos pediremos explicaciones mañana.

y parece fácil. lo malo son los momentos en que olvidas que no os entendíais, que no se implicaba, todo su egoísmo, tus ganas de sentirte importante, las promesas de futuro de anteayer que se acabaron al día siguiente y nos dejaron como si hubiéramos tenido sólo un mal sueño. 

y parece fácil. lo malo son los momentos en que recuerdas que te despertabas a su lado mil veces por la noche, los buenos días a las 3, a las 6, a las 9 y media de la mañana, y recuerdas cada beso como un milagro de la humedad, y como se te escapaban las promesas de los labios aunque lucharas por contenerte.

y dije que te llamé porque parecía fácil... pero ya no sé si esto es sólo otra forma de llamarle miedo al miedo, otra forma de retrasar la soledad. parece fácil porque aún no hemos soltado todo el lastre y queremos saber que estamos ahí por si sucede algo, para no caer del todo, aunque esto no convenga a ninguno de los dos.

te sabes las reglas y como va a acabar esto, hicimos un trato


y no vale enamorarse. 


recuérdamelo mañana

(otra vez)



...





martes, marzo 11, 2014

no lo esperaba nadie

en la última curva de la autopista
fue donde despisté a los federales,
me armé con un bidón de gasolina,
no lo esperaba nadie...

se oyeron sirenas de policía,
luego nadie pudo localizarme, 
en cuanto la suerte dobló la esquina
saltamos por los aires...

prometiste borrar las cicatrices
y no dejar señales,
te prometí que cuando esto termine
no buscaré culpables, no...

y no bajes la voz,
no pidas perdón,
tampoco yo supe evitarlo
ni hacerlo mejor,
tengo la impresión
de que se nos fue de las manos,
no lo esperaba nadie...

desarmados y a cara descubierta
y después de atracar dos sucursales,
buscamos la salida de emergencia,
cambiamos nuestros planes...

los coches patrulla frente a mi casa
bloquearon la puerta de delante
mientras yo saltaba por la ventana,
no lo esperaba nadie... 

prometiste borrar las cicatrices
y no dejar señales,
te prometí que cuando esto termine
no buscaré culpables, no...

y no bajes la voz,
no pidas perdón,
tampoco yo supe evitarlo
ni hacerlo mejor,
tengo la impresión
de que se nos fue de las manos,
no lo esperaba nadie...







"se nos iba la vida al quitarnos la ropa
en aquella pensión tan pegada a la playa,
nos contamos mentiras, nos compramos promesas,
nos hacían cosquillas las luces del alba...

se vestía deprisa, encendía un cigarro,
me miraba a través del espejo del baño
y se echaba a reír...
me ponía a tocar `si estuvieras aquí´, 
`no, no woman no cry´, `déjame´, `stand by me´..." (Quique González)



(nos contamos mentiras, nos compramos promesas...)

(nos contamos mentiras, nos compramos promesas...)

(nos contamos mentiras, nos compramos promesas...)

pues parecían de verdad...

lunes, septiembre 16, 2013

la soledad

hace días que te quiero hablar,
ya es imposible disimular,
me he sentado en la barra a esperarte...
te he llamado para quedar
y ya estás tardando en contestar,
quizá no hayas visto los mensajes...

no veo la hora de quedar contigo a solas...

si veo que tardas en llegar
actuaré con naturalidad,
le echaré la culpa al tráfico y los coches...
pensaré una excusa para dar
por si alguien me viene a preguntar,
ya verás como hoy me dan la noche...

la soledad
era la excusa para los demás 
rodando por los bares...
la soledad
era la excusa para los demás
cuando llegabas tarde...

llevo ya dos horas de reloj,
ya me ha visto hasta el apuntador
mirar los mensajes en el móvil,
tus amigos han llegado ya 
y les he escuchado comentar
que te han visto con un chulazo en el coche...

¿no habría otro sitio donde ir?
y será por bares en madrid,
que aquí todo el mundo te conoce...
con el pretexto de ir a llamar
lo que hago es buscar otro bar
donde no me toquen los cojones...

la soledad
era la excusa para los demás 
rodando por los bares...
la soledad
era la excusa para los demás
cuando llegabas tarde...





algunas veces hacemos las canciones como un encargo, y éste es un buen ejemplo. en el micro abierto del libertad 8 nos ponen deberes, y esta vez teníamos que hacer una canción que se llamara "soledad". lo que no me apetecía era hacer un tema de estos super tristes y caer en todos los topicazos, así que decidí enfocarlo de otra manera y no hablar de la soledad como una sensación, sino como una excusa...

porque las personas nos ponemos excusas como "no hago esto o aquello porque no tengo tiempo"

y las repetimos hasta que nos las creemos 
y se vuelven una verdad indiscutible. 

esto pasa también con la soledad. cuando dejamos una relación podemos necesitar un tiempo de estar con nosotros mismos o con amigos, pero no siempre nos apetece empezar algo nuevo...

entonces ese tipo de soledad es la cura que necesitamos

y podemos contestar "estoy solo, super a gusto, muy de puta madre". y hasta es verdad.

el problema es que esas situaciones tienen fecha de caducidad, 
y llega un momento en que alguien nos empieza a interesar y nos damos cuenta

entonces es cuando empezamos a dar excusas porque lo de antes de que estamos de puta madre ya no nos vale, porque no nos engañamos ni a nosotros mismos...

y de eso habla, de cuando la soledad deja de ser una solución y se convierte en una excusa

y es una excusa mala
pero no tenemos otra


.

sábado, agosto 10, 2013

ésta no es una canción de amor

Me dijiste "baila esta canción"
y seguí los pasos de tus botas, 
que estos besos cuentan para nota, 
me subiste a tu habitación...

Luego nuestra voz descarriló 
a punto de rozarnos la boca, 
nos dimos calor a quemarropa 
y perdimos el control...

Si quieres invéntate un motivo, 
pero no me vale que has bebido, 
esa excusa me la inventé yo...
ahora sé que no fue buena idea,
y tú gritas "sálvese quien pueda",
somos carne de canción...


Quizá todo aquello fue un error, 
cuando yo salí por esa puerta 
fingiste que no estabas despierta, 
te diste la vuelta en el colchón...

No nos dimos ni una explicación, 
pero ya no busco una respuesta, 
no caía en la cuenta de que ésta 
no es una canción de amor...

Si quieres invéntate un motivo, 
pero no me vale que has bebido, 
esa excusa me la inventé yo...
ahora sé que no fue buena idea,
y tú gritas "sálvese quien pueda",
somos carne de canción...

No nos dimos ni una explicación, 
pero ya no busco una respuesta, 
no caía en la cuenta de que ésta 
no es una canción de amor...








a lo mejor el problema es que crees que tú no eres así. 

pero eso no deja de ser otra excusa más a la hora de la despedida... siempre he creído que la diferencia entre estar seguro de hacer algo (o no) es lo cómodo que te encuentres despertándote al lado de esa persona al día siguiente. esta es una teoría tan buena y tan mala como cualquiera, aunque a mí me convence bastante.

pero hoy no te encuentras con ganas de poner excusas... las cervezas sólo consiguen que te deshinibas pero no justifican que volvieras cuatro veces al local después de conocerla. así que sí, que hoy puedes admitir que a veces eres débil, que te tomaste la última copa porque así dejabas de pensar en lo que iba mal


o que te sientes solo...

lo malo de todo esto es que a la mañana siguiente te sentías más solo todavía.

así que te fuiste sin despedirte. ella se dio la vuelta en la cama haciéndose la dormida y evitando la torpeza de un beso de hasta luego que nunca sabes cómo dar. a esa hora del amanecer en que es demasiado tarde para el amor. demasiado temprano para el deseo. a la hora del nunca más y del no vuelvo a beber. 
pero tranquilo. por suerte a ella tampoco la vas a hacer llorar. hoy no. bastante tendréis con las miradas distantes y los saludos avergonzados de cortesía, de no pasa nada, de que, si no me lo preguntan, también yo pienso olvidarlo.


"esta canción no habla de amor... ella estaba tan sola como yo..." (L.R.)





viernes, junio 14, 2013

alma de cowboy

yo era solo un pobre perdedor,
infeliz con alma de cowboy
y, cuando te vi, cambió mi suerte...
tú eras la más guapa del Oeste
y no supe decir no...

siempre eras el centro de atención,
todos los muchachos del Salón
bailaban al ritmo de tus balas...
a veces los besos se disparan,
y apuntan al corazón...

reina de los clubes de extrarradio,
lolita armada con pintalabios...
y zapatos de tacón...

eres solo un tren que se me fue,
te he olvidado con otra mujer,
cosí tus ausencias a balazos...
maté tu recuerdo a cañonazos,
ahora no quieras volver...

todas las tardes, al caer el sol,
me batía en duelo por tu honor,
y ahora todos tiemblan si me nombran...
más rápida que mi propia sombra
y con más muescas que un colt...

me volviste un fuera de la ley,
te perdió la pista el pony express,
y ahora solo el croupier me da cartas...
guardas siempre un as en cada manga,
porque no sabes perder...

nunca  hacías disparos de advertencia,
un día subiste a una diligencia
para desaparecer...

eres solo un tren que se me fue,
te he olvidado con otra mujer,
cosí tus ausencias a balazos...
maté tu recuerdo a cañonazos,
ahora no quieras volver...







irrumpiste en el saloon abriendo las dos puertas de un golpe. tu silueta se dibujaba a contraluz y los presentes te buscaron con la mirada.  todos se detuvieron, y hasta el pianista dejó de tocar, como advirtiendo el peligro de tu llegada.
en la barra el camarero, limpiaba los vasos. pero en cuanto te acercaste a él se apresuró a servir tres golpes de tequila... 
entonces, decidí que no iba a abandonar la partida. volví a mirar las cartas, y de pronto una pareja de reyes no me parecía tan mala mano. así que me la jugué. veo tus diez y subo otros veinte. y mira por dónde, me salió bien. 
recogí las ganancias y me dirigí a la barra. aparté dos buitres que te sobrevolaban y me pedí un trago, y "otro de lo que esté bebiendo" para la señorita. tú me diste las gracias con un movimiento de cabeza y apartaste la mirada, pero te quedaste cerca, dejándote querer. recogiste el vaso con la mano izquierda, cerraste los ojos y lo apuraste de una.

en aquel momento no supe verlo. siempre que ganas una partida al poker tienes esa sensación de que eres invencible. no distingues el miedo en los rostros que te rodean, y no haces caso de las advertencias del ciego de la entrada, que sí pudo verlo: el peligro en cada gesto tuyo que me hipnotizaba, en las medias que adornaban tus encantos. el revolver de dos balas del calibre 22 que escondías bajo tu falda...

tú me contaste tu vida en aquel bar, y yo me creí hasta el último trago de amargura de tu historia. y bebí hasta alcanzarte, para gastarme contigo cada centavo que gané aquella noche.

recuerdo que seguí pagando rondas. pasaron las horas y la gente fue abandonando el lugar y volviendo para sus madrigueras. recuerdo su gesto, que entonces creí envidia por el que se lleva la chica, pero ahora sé que eran miradas de advertencia. recuerdo que te ofrecí mi mano para bajar las escaleras de la entrada y que me agarraste fuerte, como buscándome (pensé), como si necesitaras que yo te acompañara a casa aquella noche. agarraste mi mano como si quisieras que me sintiera fuerte, importante. invencible.

me despertó la ventana abierta golpeada por el aire de la madrugada. tú ya te habías ido. apenas me dejaste la arena del desierto, el dolor de cabeza por los tragos a destiempo y los recuerdos que llegaban como golpes, repasando cada momento desde que entraste en mi vida y en ese bar. ya no tenía dinero. ni chica. 

y ahí fue cuando aprendí la lección: 

nunca bajes la guardia. 

nunca pierdas de vista a tu adversario. 


nunca le des la mano 

a un pistolero zurdo




.