lunes, febrero 20, 2006

Haces y deshaces

No tengo manos para secuestrarte,
me faltan celos para condenarte,
pero tú haces que eso cambie,
yo me dejo manejar...
y tú haces y deshaces...

No tengo fuerzas para pelear,
te sobran gestos para derrotarme,
tu postura, que se adueña del sofá...
y tú haces y deshaces...

Yo sé que tienes la llave,
que me sabes manejar,
que haces que brote la sangre
de esta cura de humildad,
que no cambias los disfraces,
que tú no puedes perder,
y tú haces y deshaces, ya lo ves,
que tú haces y deshaces...
ya lo ves...

Mi reloj se olvida de caminar,
no se atreve a dar un paso si no estás,
sólo me queda esperarte a que bajes de tu altar,
soñar que quieras hablarme... en un tono terrenal,
o hasta que quiera mirarme...
y tú haces y deshaces...

yo sé que tienes la llave...




Hace tiempo una amiga me contó una historia suya con su ex-pareja. Ya sabeis que en las relaciones suele haber uno que quiere más que el otro...el problema es cuando se aprovechan de esto para hacerse fuertes, y se olvidan de que no se trata de mandar sino de estar a gusto con alguien.
Por suerte, yo nunca he tenido este problema, en casa siempre he tenido la última palabra..."sí, cariño, lo que tu digas" jejeje
Pos eso.Querersus mucho que a esta vida le quedan dos coplas.Eso sí,vosotr@s decidís con quien quereis bailarlas.

2 comentarios:

marie dijo...

Bueno modorrillo, no se por qué pero me chocado con este cuento y quiero ponertelo, asique ahí va:

Cuento sin " U "

Caminaba distraídamente por el camino y de pronto lo vio. Allí estaba el imponente espejo de mano al costado del sendero, como esperándolo.
Se acercó, lo alzó y se miró en él. Se vio bien. No se vio tan joven, pero los años habían sido bastante bondadosos con él.


Sin embargo había algo desagradable en la imagen de sí mismo. Cierta rigidez en los gestos lo conectaba con los aspectos más agrios

de la propia historia:


La bronca, el desprecio, la agresión, el abandono, la soledad.


Sintió la tentación de llevárselo, pero rápidamente desechó esa idea. Ya había bastantes cosas desagradables en el planeta para cargar con otra más.


Decidió irse y olvidar para siempre ese camino y ese espejo insolente.

Caminó por horas tratando de vencer la tentación de volver atrás hacia el espejo.

Ese misterioso objeto lo atraía como los imanes atraen a los metales. Resistió y aceleró el paso.

Tarareaba canciones infantiles para no pensar en esa imagen horrible de sí mismo.


Corriendo, llegó a la casa donde había vivido desde siempre, se metió vestido en la cama y se tapó la cabeza con las sábanas.

Ya no veía el exterior, ni el sendero, ni el espejo, ni la imagen de él mismo reflejada en el espejo; pero no podía evitar la memoria

de esa imagen:


La del resentimiento, la del dolor, la de la soledad, la del desamor ,la del miedo, la del menosprecio.

Había ciertas cosas indecibles e impensables... Pero él sabía dónde había empezado todo esto.


Empezó esa tarde, hace treinta y tantos años...


El niño estaba tendido, llorando frente al lago el dolor del maltrato de los otros. Esa tarde el niño decidió borrar, para siempre,

la letra del alfabeto. Esa letra... Esa.


La letra necesaria para nombrar al otro si está presente.

La letra imprescindible para hablarle a los demás, al dirigirles la palabra.

Sin manera de nombrarlos dejarían de ser deseados... y entonces no habría motivo para sentirlos necesarios... y sin motivo ni forma de invocarlos, se sentiría, por fin, libre.....



EPÍLOGO:

Escribiendo sin "U" puedo hablar hasta el cansancio de mí, de lo mío, del yo, de lo que tengo, de lo que me pertenece...


Hasta puedo escribir de él, de ellos y de los otros.


Pero sin "U" no puedo hablar de ustedes, del tú, de lo vuestro.

No puedo hablar de lo suyo, de lo tuyo, Ni siquiera de lo nuestro.


Así me pasa... A veces pierdo la "U".... y dejo de poder:

Hablarte, pensarte, amarte, decirte.


Sin "U" yo me quedo pero tú desapareces... Y sin poder nombrarte, ¿cómo podría disfrutarte?


Como en el cuento... si tú no existes, me condeno a ver lo peor de mí mismo reflejándose eternamente, en el mismo mismísimo

tonto espejo.

norte dijo...

muchus gruzuus pur ul cuuntu(muchas gracias por el cuento),
uspuru cu ustu nus hugu sur un pucu mús justus cun lus dumús(espero que esto nos haga ser un poco más justos con los demás).
Udumús, ucubo du duscubrur luyundu ustu un vuz ultu cu lus utrus vuculus uxustun puru nu puruzur cu vumus lugundu pur lu cullu juju (además, acabo de descubrir leyendo esto en voz alta que las otras letras existen para que no pareza que vamos ligando por la calle jeje)
muntunus du musuks mudurruuuuuu!!! (a esto échale imaginación jejeje)